jueves, 8 de enero de 2009

La revolución permanente en la posguerra


LA REVOLUCION PERMANENTE EN LA POSGUERRA

(Crítica al documento de Farrell Dobbs)

El presente es un informe de Nahuel Moreno en la reunión extraordinaria del Secretariado Latinoamericano del Trotsquismo Ortodoxo (SLATO), en enero de 1959. La conferencia del Comité Internacional celebrada en 1958 en Leeds aprobó un Proyecto de resolución sobre la situación mundial elaborado por Farrell Dobbs, uno de los más importantes dirigentes del Socialist Workers Party (Partido Socialista de los Trabajadores) de Estados Unidos. La crítica realizada por Nahuel Moreno planteó un conjunto importante de cuestiones teóricas, metodológicas y políticas y concluyó proponiendo algunas enmiendas, que fueron ignoradas —al igual que las Tesis sobre el frente único revolucionario— por la dirección del Comité Internacional y sus principales componentes que eran, justamente, los dirigentes de la sección norteamericana. Fue publicado en el Boletín Internacional de Discusión editado a mimeógrafo.

Indice

Introducción

1. El método

2. La estructura

A. EL PROCESO REVOLUCIONARIO EN LA POSGUERRA Y LAS ETAPAS

B. LA TESIS DE LA REVOLUCION PERMANENTE SE HA VISTO CONFIRMADA Y ENRIQUECIDA CON UN NUEVO CONTENIDO

C. LA COMBINACION DE ESTRATEGIAS

D. NECESIDAD DEL TROTSQUISMO ORTODOXO Y DE LA LUCHA CONTRA EL PABLISMO

3. En general, la revolución colonial y política están deficientemente tratadas

A. LA REVOLUCIÓN COLONIAL

B. LA REVOLUCIÓN POLITICA

4. No plantea el problema de la caracterización general del imperialismo yanqui

5. No plantea el problema de la Organización de las Naciones Unidas como la superestructura contrarrevolucionaria más importante en la escala mundial

6. Alemania

7. Oposición total al parágrafo 17

Agregados al documento en particular (por parágrafos)

Introducción

El compañero autor del Proyecto no ha tenido la pretensión de hacer un documento exhaustivo sino, solamente, uno lo más general posible y viable para promover una intensa discusión en la próxima reunión del Comité Internacional, y en nuestras direcciones nacionales. En ese carácter lo hemos aprobado.

Mi intervención en la última reunión del Comité Internacional que resumo en este memorándum fue producto de un solo día de estudio del documento. Esa es la razón por la cual considero que estas críticas son cualquier cosa menos un documento acabado.

Las críticas que se le pueden hacer al documento de Farrell Dobbs son de dos tipos: generales y parciales, en cada uno de los puntos. En mi intervención oral sólo toqué, por razones de tiempo, las generales, aunque aclaré que también tenía críticas particulares. Me limito a ponerlas tal cual pensé plantearlas en la reunión.

1. El método

Creo que la forma en que están redactadas las tesis no es la adecuada. No se trata de enunciar en cada punto una serie de características, sino de señalar la conexión dialéctica de frase a frase y de punto a punto, qué es lo fundamental y dentro de lo fundamental, cuál es la contradicción y su dinámica determinante, precisar los elementos accesorios y su influencia sobre la contradicción fundamental. El mejor ejemplo lo da la tesis G:

La Segunda Guerra Mundial preparó objetivamente para la revolución socialista a los obreros de Europa oriental. Los estalinistas y socialdemócratas debilitaron la revolución y ayudaron a restablecer el poder del débil y desacreditado capitalismo. El imperialismo yanqui pudo empezar los preparativos para una guerra contrarrevolucionaria. La producción de armamentos ayudó a sustentar un alza económica superficial, que contribuyó a una tenue estabilidad social favorable al imperialismo.

Creo que lo correcto sería decir así:

En el año 1943 se abrió una etapa revolucionaria en Europa, que fue traicionada por el estalinismo, que desvió al movimiento de masas hacia la colaboración con las burguesías destrozadas por la guerra. El estalinismo pudo seguir traicionando a la clase obrera gracias al boom económico que siguió a la reconstrucción de las economías. La crisis del imperialismo fue, sin embargo, tan tremenda, que la revolución triunfó en forma distorsionada en el Este de Europa. Efectivamente, el imperialismo se vio obligado —para impedir la situación revolucionaria en los países de Europa del Este, sus eslabones más débiles— a aceptar un poder dual sui géneris: que el poder estuviera en manos del Ejército Rojo y de las burguesías nacionales (agentes del mismo imperialismo) para evitar un poder dual real. Cuando se produjo la guerra fría, el estalinismo liquidó ese poder dual sui géneris, extraño a esos países, en su favor. De cualquier forma, el imperialismo dirigido por Estados Unidos, gracias al estalinismo, pudo reconstruirse en el Occidente de Europa e iniciar la guerra fría y la fabricación de armamentos, como preparación para la guerra contra la URSS y en contra de la revolución en el mundo. La revolución colonial, con el colosal triunfo de la Revolución China, asestó un golpe tremendo a los planes del imperialismo y lo obligó a posponerlos.

Tanto o más grave que la redacción, es el hecho de que todo el documento tiene un carácter estratosférico, no es concrete ni analiza las experiencias.

2. La estructura

Creo que la estructura general no está equivocada, pero que hay que precisar bien los fenómenos esenciales y los capítulos. Se me ocurre que la división general y las definiciones esenciales tienen que ser las siguientes:

A. EL PROCESO REVOLUCIONARIO EN LA POSGUERRA Y LAS ETAPAS:

1) En el año 1943 se abre el proceso revolucionario mundial más colosal conocido hasta la fecha. Este ascenso del movimiento de masas estuvo dialécticamente combinado objetivamente con un colosal desvío de las masas europeas y japonesas, para reconstruir sus economías destruidas por la guerra, y subjetivamente por el control de ese ascenso del movimiento obrero y del movimiento de las masas coloniales, por el estalinismo como aparato mundial, y el socialismo, las burocracias sindicales, las burguesías y pequeñas burguesías como aparatos nacionales.

2) Desde el año 1945 a 1947 tenemos una situación revolucionaria en toda Europa continental. El estalinismo y el socialismo se encargan de salvar a la burguesía europea y al imperialismo yanqui que, a partir del año 1947 se lanzan en conjunto contra la URSS y preparan su guerra contrarrevolucionaria. El movimiento obrero es desviado por el estalinismo hacia la reconstrucción de la economía. La consecuencia de la ofensiva antiimperialista es la liquidación del dominio imperialista en China y del dominio capitalista en el Este de Europa.

3) El triunfo de la Revolución China, el más importante triunfo revolucionario desde la Revolución Rusa, traslada desde el año 1949 el eje revolucionario mundial a la revolución colonial, que no ha hecho más que extenderse. Cada ofensiva imperialista no logró más que socavar y profundizar la crisis crónica del imperialismo. La guerra de Corea transformó a la Revolución China, impulsándola a liquidar los restos importantes de terratenientes y capitalistas.

4) La revolución colonial llega al mundo árabe a partir de la caída de Faruk y no ha hecho más que profundizarse. Hoy día esa revolución comienza a atraer a Africa, que se ha puesto en movimiento.

5) Pero este proceso de extensión revolucionaria produjo un cambio cualitativo desde el momento que llegó a la zona soviética. La muerte de Stalin significa el comienzo de la revolución de las masas soviéticas. ~ene la misma importancia cronológica que la caída de Chiang Kai—shek en China o la caída de Faruk para el mundo árabe. Con una diferencia fundamental, como producto directo de este proceso revolucionario de las masas soviéticas, nos encontramos con que comienza la crisis de las direcciones burguesas, burocráticas o de los partidos oportunistas de todos los movimientos de masas.

6) El boom económico imperialista tiene características de crisis económica crónica del régimen imperialista, y no de un ascenso general. El boom se asienta fundamentalmente en la producción de medios de destrucción, lo que provoca un resultado inflacionario permanente que lleva, en espacios cada vez más cortos de tiempo, a semicrisis o declinaciones.

7) Las masas trabajadoras de los países metropolitanos han reflejado este curso y etapa general del proceso revolucionario mundial. La semicrisis económica de los dos últimos años se ha reflejado en una violenta ofensiva de la burguesía de los países metropolitanos, especialmente del imperialismo francés, inglés y yanqui contra el nivel de vida de sus propios trabajadores. Esto ha provocado serias resistencias y movimientos de la clase obrera metropolitana. A la cabeza de este proceso han estado principalmente los obreros negros en Norteamérica y los argelinos en Francia.

De cualquier forma, el fin de la revolución húngara ha producido en todo el movimiento obrero europeo un retroceso y ha acelerado la ofensiva imperialista y burocrática.

B. LA TESIS DE LA REVOLUCION PERMANENTE SE HA VISTO CONFIRMADA Y ENRIQUECIDA CON UN NUEVO CONTENIDO

Es indudable que la tesis de la revolución permanente o en permanencia ha tenido una confirmación estruendosa en esta posguerra. El problema teórico y programático más importante radica en este hecho: que el proceso revolucionario en esta posguerra ha enriquecido y le ha dado un nuevo contenido a la tesis de la revolución permanente.

La tesis de la revolución permanente se formula alrededor de dos revoluciones, la democráticoburguesa y la socialista, combinadas como revoluciones nacionales y con la revolución mundial. Es geográficamente evidente que hoy día la revolución permanente a escala mundial abarca tres categorías de revoluciones y no solamente dos, ya que se les ha sumado a la democráticoburguesa y la socialista, la revolución política. El proletariado mundial se ve enfrentado hoy día a la tarea de llevar a cabo no sólo las revoluciones socialista y democráticoburguesa sino, en casi la mitad de la humanidad, la revolución política. Este es un fenómeno que no niega sino enriquece y completa la teoría de la revolución permanente.

Por otra parte, creo que esta combinación de las tres revoluciones no sólo se da en forma geográfica, sino que bajo una forma distinta se dan combinadas en cada sector geográfico. Este es un problema teórico que me atrevo a poner en consideración de ustedes, pero al que no considero agotado, ni siquiera resuelto.

La revolución democráticoburguesa y la socialista antes estaban combinadas, estrechamente ligadas, sólo en los países coloniales y semicoloniales. Pero hoy día nos encontramos que en el seno de la misma revolución obrera de los países metropolitanos, la revolución democrática juega un rol de primera magnitud, esta íntimamente ligada a la revolución obrera. El problema de los negros en Norteamérica y de los argelinos en Francia es el mejor ejemplo. Estos obreros son el sector más explotado de la clase obrera de esos países, sufriendo la explotación capitalista y al mismo tiempo la explotación y discriminación imperialista. Inglaterra no será una excepción, y dentro de dos o tres años seguirá los pasos de Francia y Norteamérica; en Inglaterra tendremos un problema racial planteado directa o indirectamente por el imperialismo con su crisis económica.

Lo mismo ocurre con la revolución política. Es indudable que en la lucha de los países del glacis contra la burocracia estalinista, es un motor de fundamental importancia el problema nacional. A su turno, la revolución política no es más que una etapa o fase en el proceso de la revolución obrera en Europa, por la Federación Soviética Socialista de Estados Europeos.

Pero esa combinación íntima de las tres revoluciones creo que también se da en la zona dominada por el capitalismo. El proceso que degenera la URSS y la Internacional Comunista es el mismo que degenera y encumbra a las direcciones burocráticas, reformistas y contrarrevolucionarias del movimiento de masas en el mundo entero. Ese proceso adquiere formas y significados distintos en un sindicato, un partido obrero o un estado obrero. Pero la existencia de estas formas distintas no significa que no sean parte, o eslabones —de mayor o menor importancia de un proceso mundial de la lucha de clases. Ese proceso general de triunfo de la burocracia “obrera” sobre el movimiento obrero y de control totalitario de las organizaciones del movimiento de masas —incluido el Estado soviético— obedeció a una razón objetiva: el avance y los triunfos de la contrarrevolución mundial desde el año 1925 al año 1943.

La revolución política en la URSS, pese a su colosal significado, no es más que la parte más dramática e intensa de un proceso también mundial, que no se da sólo en la URSS y su zona de influencia. La ofensiva creciente del movimiento de masas se refleja —y cada vez se irá reflejando más y más dentro del propio movimiento obrero, en las relaciones entre las organizaciones dirigentes oportunistas y contrarrevolucionarias con el movimiento de masas. Creo que la lucha a muerte contra la burocracia sindical en Estados Unidos está íntimamente combinada, es parte, del mismo proceso de lucha revolucionaria contra la burocracia estalinista en la URSS y el glacis. Esto no quiere decir que pongamos un signo igual a ambas luchas, ya que la lucha contra la burocracia estalinista significa luchar nada menos que contra un gigantesco aparato estatal. Pero que no pongamos un signo igual no puede significar que no comprendamos que el dominio de la burocracia sobre el movimiento obrero mundial file parte de un proceso mundial, y que el triunfo del movimiento obrero sobre la burocracia también es el resultado de un proceso mundial, con características fundamentales en cada región, pero parte del mismo proceso.

En este sentido podemos decir que la revolución política ~ el nombre que se le quiera dar al proceso mundial de liquidación del dominio de la burocracia sobre el movimiento obrero, incluida la URSS está íntimamente combinada con la revolución democráticoburguesa y obrera, se influencia no sólo geográficamente sino internamente, en cada proceso revolucionario. Y no abundo más a este respecto porque nuestras tesis (sobre el frente único revolucionario) son bastante amplias.

C. LA COMBINACION DE ESTRATEGIAS

Así como hoy día la teoría de la revolución permanente se ve enriquecida, creo que nuestro Programa de transición también se ve enriquecido al mismo tiempo que ampliamente confirmado. En ese sentido creo que hay que profundizar las tres estrategias fundamentales del trotsquismo en el momento actual: el frente único proletario, como principal instrumento de la revolución obrera; el frente único antiimperialista, como principal instrumento de la revolución democráticoburguesa combinada con la socialista en la revolución de los países atrasados y —si se acepta nuestro criterio referido a los países imperialistas también en los metropolitanos, con la lucha contra las burocracias contrarrevolucionarias y sus organizaciones (sea cual fuere el nombre que demos a esa lucha y a las distintas tácticas y estrategias a que da lugar).

Creo que un documento general debe subrayar la subsistencia de estas tres estrategias y su combinación táctica con el Programa de transición. Tampoco quiero abundar porque nuestras tesis son amplias y categóricas a este respecto.

D. NECESIDAD DEL TROTSQUISMO ORTODOXO Y DE LA LUCHA CONTRA EL PABLISMO

La existencia del Trotsquismo, de la Cuarta Internacional, obedece a dos razones fundamentales: 1°) impulsar y dirigir el proceso objetivo de la revolución permanente de las masas coloniales en contra del imperialismo, y de la clase obrera contra sus explotadores capitalistas; 2°) impulsar y dirigir la lucha de las masas coloniales contra las direcciones y organizaciones burguesas y pequeñoburguesas —agentes del imperialismo– en sus propios movimientos, y contra las direcciones y organizaciones burocráticas del movimiento obrero, agentes del capitalismo..Estas dos necesidades imperiosas, urgentes, se ven reflejadas solamente en nuestro programa, en nuestros cuadros y en nuestra dirección.

Pero a estas necesidades urgentes se le suma otra: que no solo tenemos que luchar dentro del movimiento colonial y obrero contra los agentes de los explotadores, sino también contra los agentes de la burocracia contrarrevolucionaria en nuestras propias filas. Esta necesidad de luchar en nuestras propias filas en los últimos años ha adquirido un significado concreto, especifico, de lucha contra el pablismo.

3. En general, la revolución colonial y política están deficientemente tratadas

Respecto a esto querría hacer las siguientes consideraciones:

A. LA REVOLUCIÓN COLONIAL

Si algo caracteriza el ascenso revolucionario de posguerra es la revolución colonial. Comenzó en 1942 en la India y se ha ido extendiendo a todos los rincones del orbe. El mas importante triunfo revolucionario de esta posguerra , la Revolución China, ha sido la culminación de una gran revolución colonial que en su desarrollo en permanencia, se transformó en obrera. La Revolución China ni siquiera es considerada por la Resolución…La revolución colonial no solo se ha extendido, sino que va combinando las tareas democráticas con las socialistas.

Todo este proceso revolucionario ha tenido una característica: la dirección del movimiento de las masas coloniales ha sido burguesa, pequeñoburguesa o burocrática, pero no revolucionaria. Este fenómeno ha sido general, pero ¿lo seguirá siendo?, ¿qué tenemos que hacer para ganar la dirección de las masas coloniales, para darles una dirección revolucionaria? A esta característica de grandes movimientos democráticos revolucionarios de las masas coloniales, con direcciones oportunistas o burguesas, se le suma en algunos casos otra: que estos movimientos se apoyan en la clase obrera o en sectores de la clase obrera sindicalmente organizada. Todo este fenómeno debe ser precisado.

B. LA REVOLUCIÓN POLITICA

Las deficiencias sobre la revolución política son mucho más alarmantes. No se toman en cuenta las experiencias de las revoluciones húngara y polaca. Sin embargo, toda consideración sobre la revolución política debe partir de la consideración de esa experiencia concreta de la revolución política. Las revoluciones húngara y polaca han planteado un gran problema teórico y, a mi juicio, lo han solucionado: la revolución política tendrá, al igual que la revoluciones clásicas, su revolución de febrero y su revolución de octubre y un interregno de poder dual. Es decir, la revolución política es igual, en su mecánica, a la revolución social, y su diferencia recién surge –dejando de lado fundamentales diferencias de matices— a partir de su triunfo: la revolución social comienza la revolución en las relaciones de producción después que la clase obrera toma el poder; en la revolución política, la clase obrera en el poder no tiene que hacer la revolución en las relaciones de producción. Y no es raro que la revolución política tenga una dinámica política igual que la social, porque es una revolución contra un órgano estatal burgués. No se trata de reemplazar a un grupo obrero del soviet por otro grupo, sino de destruir un aparato burgués enquistado en un estado obrero.

Es decir que las revoluciones húngara y polaca nos han aportado tres precisiones teóricas, como lo son que dentro del proceso de revolución política existen o pueden existir tres categorías íntimamente condicionadas y ligadas en el tiempo: revolución de febrero –poder dual— revolución de octubre.

Es muy posible que esté equivocado, pero lo que es indudable es la medida en que las revoluciones húngara y polaca precisan y enriquecen nuestro concepto de la revolución política.

4. No plantea el problema de la caracterización general del imperialismo yanqui

Es una situación contradictoria, que combina las características esenciales de los imperialismos más viejos —Inglaterra, Francia— y nuevos —Alemania, Japón—. Como los viejos, tiene una enorme democracia y riqueza pero en base a la explotación colonial; como los nuevos, a medida que tiende a colonizar acelera sus tendencias totalitarias, su producción armamentista, etcétera. Por eso las masas no son esencialmente imperialistas.

5. No plantea el problema de la Organización de las Naciones Unidas como la superestructura contrarrevolucionaria más importante en la escala mundial

Esta posguerra nos presenta la existencia de un aparato superestructural desconocido por la humanidad, una verdadera organización mundial como es la ONU. Esta es la principal superestructura contrarrevolucionaria en el mundo entero y obedece a una combinación de factores: 1º) ascenso revolucionario mundial; 2º) la existencia de la URSS y un aparato estalinista que es un agente de la contrarrevolución a escala mundial; 3º) esto le permite al imperialismo yanqui, baluarte de la contrarrevolución mundial, la creación de un superestado mundial en base al acuerdo contrarrevolucionario con el aparato estalinista. Este acuerdo ha seguido y sigue a pesar de sus crisis (Guerra Fría, Corea, etcétera). La ONU es un parlamento contrarrevolucionario en escala mundial, el reflejo indirecto de la revolución mundial.

6. Alemania

La resolución se olvida de Alemania, el país de mayor importancia revolucionaria potencial en el mundo. En ese país capitalista se combinan claramente la revolución obrera, política y nacional, ya que no puede haber una Alemania unida sin revolución obrera y política que conduce a la Federación Socialista Soviética de Europa.

7. Oposición total al parágrafo 17

El pablismo ha eliminado de hecho a la revolución metropolitana de la revolución mundial, ignorando en especial a las masas norteamericanas. El parágrafo 17 comete el error opuesto en relación a la construcción del movimiento trotsquista, pues elimina a los partidos coloniales y semicoloniales como factor activo, de vanguardia, en la construcción del Partido Mundial de la Revolución Socialista.

He votado a la resolución de conjunto justamente porque —a pesar de sus tremendas lagunas, en especial en relación a la revolución colonial y política plantea la revolución obrera en los países metropolitanos. Pero estoy completamente en contra del parágrafo 17.

Antes que nada, es un parágrafo general, teórico. No es una tesis para dos o tres años sino para siempre. En ese sentido creo que lo único que podemos decir es que, en la construcción y desarrollo de nuestro movimiento trotsquista, se da una refracción específica de las conocidas leyes del desarrollo desigual y combinado. Esto significa, entre otras cosas, que entre el desarrollo objetivo y subjetivo no hay una relación mecánica y que podemos tener magníficos partidos y direcciones trotsquistas en países atrasados, y pésimos partidos y direcciones en países adelantados. Es decir, debemos distinguir cuidadosamente y no confundir entre la construcción del socialismo —proceso fundamentalmente objetivo y la construcción de nuestro movimiento—proceso fundamentalmente subjetivo.

Lo mismo ocurre con los cuadros y con los partidos trotsquistas. Pablo, en alguno de sus documentos menosprecia, o parece menospreciar, la importancia de los partidos y cuadros trotsquistas ya existentes, y parecería creer en la posibilidad de partidos y cuadros trotsquistas que se darían por generación espontánea.

Agregados al documento en particular (por parágrafos):

2. Señalar que la posición defensiva y la reducción del dominio del imperialismo desarrollan hasta el paroxismo las tendencias imperialistas y los aspectos retrógrados, contrarrevolucionarios, del capitalismo metropolitano. Subrayar que el 'socialismo en desarrollo”, la dinámica anticapitalista se manifiesta en la actualidad también en los movimientos de las masas obreras y coloniales del mundo entero, inclusive en los negros y obreros de Estados Unidos, aunque en forma inconsciente, inmadura.

3. Señalar que no sólo hubo y hay una reacción estalinista, sino también socialdemócrata, burocrática y nacionalburguesa.

4. Hay necesidad de dividir las concepciones estalinistas en relación con: a) política de la URSS (socialismo en un solo país, coexistencia pacífica); b) política de los partidos comunistas en los países capitalistas (frentes populares, vía parlamentaria al socialismo —aunque estas dos están ligadas o, mejor dicho, el segundo supeditado al primero—. Pero la división más importante debe hacerse en relación con el ascenso de la revolución mundial, entre antes y después de 1943.

5. Al señalar que la radicalización de las masas está “retardada y distorsionada por el estalinismo y la socialdemocracia” agregar las burocracias sindicales y las direcciones pequeñoburguesas y burguesas del movimiento de las masas coloniales.

Precisar en todo el parágrafo las etapas de la revolución mundial: a) revolución europea de 1943 a 1947; b) distinguir en la revolución colonial entre 1942-1949 y 1949-1954 (derrocamiento de Faruk); c) en 1953 la muerte de Stalin marca una nueva etapa en todo el proceso revolucionario en Europa y los países metropolitanos, por el comienzo de la revolución política.

7. Señalar a la Primera Guerra Mundial como comienzo de la crisis imperialista. Evitar todo fatalismo sobre la inmediatez de una crisis de superproducción. Existe la posibilidad de que durante un lapso de algunos años los acuerdos económicos entre el imperialismo y la burocracia se amplíen, lo que da un ligero respiro a la economía imperialista.

9. Hay que señalar:

a) Si el movimiento obrero del mundo y especialmente el soviético sigue ascendiendo, son posibles acuerdos más o menos permanentes entre la burocracia y el imperialismo, en contra de la revolución mundial y especialmente de la revolución soviética.

b) Subrayar la posibilidad teórica de guerras civiles como culminación de la revolución política que enfrenten al grueso de la burocracia estalinista contra los pueblos del glacis y los trabajadores soviéticos Este aceleraría el primer acuerdo contrarrevolucionario entre el grueso de la burocracia y el imperialismo. Se repetiría así con el estalinismo la historia de los partidos socialreformistas rusos y alemanes que, ante el peligro revolucionario, se unieron a la contrarrevolución.

c) Distinguir dos fenómenos esenciales. La burocracia estalinista sólo tiene posibilidad de subsistir como sector privilegiado —no dominante con la contrarrevolución imperialista, porque la revolución obrera la barre de la escena histórica no sólo como sector dominante sino también como privilegiado. La disputa entre la burocracia y el imperialismo es, para la primera, por seguir siendo dominante.

La política de la burocracia y el imperialismo cuando este último está a la ofensiva, es muy diferente de la política que tienen cuando son las masas las que están a la ofensiva. Esta profunda diferencia todavía no es muy clara, porque tampoco la ofensiva de las masas soviéticas ha adquirido un carácter arrollador, explosivo y con cierta permanencia.

d) Subrayar el rol de la ONU en el acuerdo contrarrevolucionario esencial mantenido en la posguerra (hasta ahora) entre la burocracia y el imperialismo.

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